martes, 17 de julio de 2012

Bici arreglos

Llego a la CicloCocina y en un vistazo rápido ya sé que somos minoría absoluta.
Once hombres, tres mujeres (contándome a mí).
Una de ellas, con dos amigos, la otra toquetea sus radios en una especie de ejercicio de meditación, concentrada, interesada. Me parece bonito su gesto de aprender.

Yo me pongo a lo mío, tronchacadenas para sacar el sillín, la tija, limpiar por dentro, quitar el acero que impide cerrar del todo el cuadro alrededor de la tija.... También entro en una concentración que me abstrae. Me siento poderosa entendiendo mi máquina, arreglándola sin ayuda, sabiendo cómo y qué.

Cuando me quiero dar cuenta algo ha pasado a mis espaldas; un hombre está con la rueda de la chica, y ella mira al aire, aburrida.

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